El mercado de las cámaras IP está en pleno auge y crecen las aplicaciones más allá de la videovigilancia.
Aunque la adopción de las cámaras IP ha sido más lenta de los que pronosticaron algunos analistas, lo cierto es que, hoy en día, se trata de un mercado en pleno auge. Las ventajas que proporcionan como elemento clave en los sistemas de videovigilancia, en gran medida, así como para una cada vez mayor variedad de aplicaciones, han convertido a las cámaras IP en unos dispositivos con una notable proyección de futuro.
Dar a conocer todos los beneficios que comportan las cámaras IP no ha sido una tarea fácil, lo cual ha hecho que su implantación en el mercado no haya sido tan rápida como algunos apuntaban. Sin embargo, hoy en día, prácticamente todas las consultoras tecnológicas se muestran de acuerdo a la hora de señalar que este 2009 será con toda probabilidad el año en el que las ventas de cámaras IP superarán a las analógicas. Sin duda, esta evolución tecnológica está siendo una de las más complicadas ante la fuerte implantación que había en el mercado de los sistemas de vídeo analógico y el notable esfuerzo que ha sido necesario realizar para dar a conocer las virtudes y ventajas que la tecnología IP conllevaba para las cámaras en detrimento de los sistemas de vídeo analógico.
Y es que, aunque esta evolución de los sistemas de vídeo IP haya abierto esta tecnología a nuevos sectores, lo cierto es que ha sido el segmento de seguridad el que más está aprovechando las posibilidades de estos dispositivos. En opinión de Hugo Ramos, especialista de producto de Canon, “sin embargo, no debemos simplificar el uso y las ventajas de estas herramientas ya que las aplicaciones de vídeo IP son prácticamente ilimitadas”. Esto ha hecho que el uso de cámaras IP se haya incrementado, no sólo en el mercado profesional, sino también en el doméstico tal y como destaca Miguel Bullón, responsable de la división de consumo de Cisco para el Sur Mediterráneo, quien explica que “las nuevas posibilidades de comunicación que ofrecen este tipo de dispositivos permiten que, utilizando un navegador web, o una sencilla aplicación, se puedan controlar las oficinas y los hogares fácilmente y de forma rápida y eficaz”. En este punto también se muestra de acuerdo Antonio Navarro, responsable de ventas de D-Link Iberia, quien destaca que estas características de las cámaras IP están llevando a que “se conviertan en un claro sucesor de los sistemas convencionales de videovigilancia ya que el mercado demanda cada vez mayor calidad de imagen y capacidad de ser monitorizadas de forma remota y desde diferentes ángulos”.
Ventajas de las cámaras IP
Además de su facilidad de uso, las muchas características de las que disponen las cámaras IP las están convirtiendo en un dispositivo cada vez más implantado en empresas y entornos domésticos. Para Jesús Monzón, director de Iberia, Oriente Medio y África de Mobotix, las ventajas de las cámaras IP son muchas, entre otras, “permiten una escalabilidad ilimitada, incluyen detectores de movimiento, sensores de luz, y se integran con tecnología inalámbrica y con otros sistemas y, con un navegador es posible ver una imagen desde cualquier punto del planeta”. Junto a ello, una de las grandes características de este tipo de productos es que, además de las posibilidades de gestión de las imágenes que permiten, “la gran ventaja IP es la convergencia de voz y datos sobre una misma red”, añade Garzón.
La gran cantidad de posibilidades que hoy en día ofrecen este tipo de cámaras contribuye a que se desarrollen cada vez más aplicaciones inteligentes, que extraen el máximo provecho de las posibilidades de la tecnología IP aplicada a las cámaras. Tal y como sostiene Javier Herrero, responsable técnico de SMC Networks España, “las cámaras han ido incorporando progresivamente características más avanzadas, como la visión nocturna, y son cada vez más asequibles”.











