Noticia aparecida hoy en muycomputer.com Fecha: 10/09/2009
Microsoft e Intel están colaborando de forma intensa en la preparación del lanzamiento de Windows 7. Si hace poco demostraban el bajo consumo del
sistema, en esta ocasión muestran cómo el nuevo Windows arranca en 11 segundos. En el curso de la demostración se utilizó una plataforma Intel muy potente basada en un i7 cuádruple core con un disco SSD de acceso rápido para acelerar el proceso de inicio. Se pretendía entre otras cosas poner a prueba la capacidad de aprovechar los hilos de ejecución.
Esta misma semana las dos empresas defendían las bondades de Windows 7 en cuanto al ahorro de energía y duración de la batería. Sin embargo también ofrecieron pruebas de que el nuevo sistema operativo arranca de forma más rápida. Haciendo uso de una plataforma Inter de gran potencia, un Intel i7 cuádruple núcleo y disco SSD, consiguieron arrancar el sistema en nada menos que 11 segundos.
Según la documentación oficial, esta marca se consigue gracias a que Windows 7 aprovecha los ocho hilos de ejecución para repartir las tareas de inicio del sistema y optimizar así los tiempos de carga. También sirve para demostrar cómo el nuevo sistema operativo consigue aprovechar de forma más eficiente las prestaciones de los nuevos discos SSD.











